Una reflexión personal, de Aurora
Cuando vives tu vida única y exclusivamente dependiendo de las cosas y las personas, se genera el apego. Este apego nace del miedo a perder esas "cosas y personas".
Para entender el apego debe reconocerse que el mismo no tiene que ver con los "otros" o con las "circunstancias"; sólo tiene que ver contigo y con las ideas que tienes en tu cabeza.
Cuando sientes apego, y pierdes el objeto o persona a la que te has apegado, te sumes en una angustia y te sientes solo. Acusas a la vida, a Dios y al "otro": ellos son los causantes de tu dolor. Este pensamiento y actitud son equívocos. Y se deben a que centrabas tu vida fuera de ti misma.
Debes comenzar por realizar un trabajo profundo hacia tu interior para que comiences a recuperar tus ganas de vivir.
El apego se alimenta del miedo. Y esos miedos son el origen de todo sufrimiento humano. Debido a esos miedos desarrollamos un sistema de autodefensa o negación persistente que nos lleva al autoengaño. Tenemos tanto miedo a ser heridos que bloqueamos la percepción de la realidad sumiéndonos en la inconciencia. Entonces decimos que estamos felices y que todo está bien en nuestras vidas, aparentas estar bien ante los demás, mientras vives un verdadero infierno.
Una lectura de tarot puede ayudarte a poner todos tus miedos sobre el tapete. Esto sería el comienzo de una toma de conciencia.
Si por lo contrario, te afirmas en continuar con tu apego continuarás depositando tu felicidad y tranquilidad en el exterior y en manos de los demás. Seguirás viviendo "condicionado" a personas y factores que no eres tu. Si no te enfrentas a tu apego cerrarás las puertas de paraíso y continuarás viviendo en un infierno...